Hoy no soy más que un tránsito, una circulación impredecible.
Hoy no soy ganas fervorosas. Hoy no soy convicciones tajantes.
Hoy soy algo que muta.
Hoy soy repentinamente, de a ratos nada más.
Hoy me recuesto varias veces en un vaho interno, en una conciencia neblinosa, en una pesadez del ánimo.
Hoy va a pasar.
Eso lo sé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario