Me llama la atención la pregnancia de ciertas estructuras narrativas y la rapidez con que las maquinarias mediáticas las despliegan para darle forma a los fenómenos. Estoy hablando en este caso de los relatos que ya están explicando como sucedió la gigantesca fuga de información diplomática clasificada. Resulta que así como a Kennedy lo había matado Oswald en un arrebato demencial y lo de las torres fue planeado por un líder demoníaco y un grupo de fanáticos, en este caso el terrible e inédito escándalo en el que se encuentra envuelto el imperio y que va mucho más allá de una cuestión diplomática o de seguridad informática tuvo su causa en la silenciosa y meticulosa acción de un soldado homosexual con resentimientos fundados en su infancia (ver link). Da gracia que se pretenda reducir el fenómeno tan impresionante, que sin exagerar estaría confirmando un estado de vulnerabilidad y decadencia del Tío Sam irreversibles, a los móviles personales de un hombre atormentado. Una de dos o la historia del mundo, de los megapoderes supranacionales, las relaciones entre jefes de estado, el ritmo y evolución de operaciones militares encubiertas, acuerdos represivos entre estados y una interminable lista de opiniones sobre otra innumerable lista de dirigentes de todo el mundo, puede ser manipulada por una conciencia atormentada - no dejo de pensar que sería interesante que el mundo fuera tan frágil -, o bien con estos relatos nos siguen tomando de pelotudos.
1 comentario:
Piensan que somos muy pelotudos !!!! porque sino ya algun despachado hubiera volado el mundo por el aire con tan fragil seguridad !!!!
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